Francia lucra con la narco-violencia en México: el gobierno le puso el material

Francia lucra con la narco-violencia en México: el gobierno le puso el material

– La extrema derecha francesa convirtió a México en un espantapájaros electoral. La frase es oportunista e injusta, pero se sostiene en casi 28 mil homicidios en un año y en una impunidad casi total.

MÉXICO. – México ya es un insulto en la política internacional. El domingo 25 de octubre, ante unos 8,500 simpatizantes en Orleans, Francia, Marine Le Pen prometió impedir la “mexicanización” de Francia y tratar a los cárteles como terroristas. No le hizo falta explicar nada: con una sola palabra evocó fosas, balaceras y gobiernos rebasados.

Es una generalización injusta para millones de mexicanos que no causan la violencia, sino que la sufren. Pero la indignación patriótica no alcanza. Lo grave no es que Le Pen nos ofenda. Lo grave es que en Europa nombrar a los cárteles mexicanos cause ganar aplausos y votos.

Según los datos en 2025 hubo 27 mil 989 homicidios dolosos. México es un país donde matar es frecuente y donde casi nadie llega siquiera a la fiscalía. No todo es obra de los cárteles, pero todo es responsabilidad del Estado.

El gobierno mexicano no puede escudarse en el sexenio anterior, en las pugnas partidistas ni en estadísticas a la medida. Anunciar operativos y exhibir detenidos no es gobernar la seguridad: es administrar la percepción.

Un Estado eficaz se mide en sentencias, en redes financieras desmanteladas y en territorios recuperados.

Lo demás es propaganda sobre cadáveres.

Pero Francia no tiene autoridad moral para señalar. La cocaína que financia la violencia en México también se consume en París y en Marsella. París aprobó en 2025 una ley especial contra el narcotráfico y abrió en 2026 una fiscalía nacional contra la delincuencia organizada, porque el problema ya está dentro de sus fronteras.

El narcotráfico no tiene pasaporte. Tiene clientes, bancos y lavadores de dinero, y Europa le da los tres.

Le Pen tampoco está en posición de dar lecciones de legalidad.

Llamar terroristas a los cárteles suena enérgico en un mitin, pero una consigna no sustituye las pruebas ni la ley.

Las madres mexicanas que buscan a sus desaparecidos no son material de campaña.

Los cárteles tienen nombres, jefes y financiadores, mientras que más de 130 millones de mexicanos no son un expediente.

México no necesita una nota de protesta diplomática. Necesita fiscalías que funcionen, seguir el dinero del crimen, proteger a periodistas y defensores, y poner a las víctimas en el centro de la política de seguridad.

La pregunta no es si Francia acabará pareciéndose a México. La pregunta es cuántos gobiernos más seguirán disputándose quién cuenta mejor la tragedia, mientras el crimen sigue contando muertos.

Por Froylán Méndez Ferrer / froylanmf@gmail.com / sinmco.org / ansic.mx