Tras asesinato y bloqueos carreteros, gobierno promete escoltas a transportistas: la seguridad llega bajo presión

Puebla promete escoltas; falta precisar cómo operarán

El acuerdo con AMOTAC contempla vigilancia de Río Frío a Esperanza, pero la información difundida no precisa cuántos policías participarán, cuándo operarán regularmente ni con qué frecuencia.

México.- La Secretaría de Seguridad Pública de Puebla y la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC) acordaron reforzar la vigilancia y coordinar acompañamientos policiales para el traslado de mercancías de Río Frío a Esperanza. El compromiso llegó después de los bloqueos del 22 de octubre, realizados tras el asesinato del delegado Estanislao Hernández Lozano durante un presunto asalto, pero la información difundida deja sin precisar aspectos básicos de su operación.

El 29 de octubre, el secretario de Seguridad Pública estatal, vicealmirante Francisco Sánchez González, encabezó una segunda mesa de diálogo con representantes de AMOTAC. Los acuerdos incluyen incrementar los operativos contra el robo de carga y reforzar la presencia policial en el corredor, señalado por los operadores debido a la inseguridad.

La reunión representa un avance en la atención de las demandas del sector. Sin embargo, la secuencia del asesinato, las protestas y los compromisos deja una pregunta incómoda: ¿por qué las medidas específicas de protección se acordaron después de los bloqueos y qué atención recibían previamente las demandas de los transportistas?

En el encuentro, celebrado en el Complejo Metropolitano de Seguridad C5i, participaron la Secretaría de Seguridad Pública, la Fiscalía de Puebla, la Guardia Nacional, autoridades de Gobernación estatales y federales, Caminos y Puentes Federales, representantes de infraestructura y presidentes municipales. También se comprometieron una mayor presencia de elementos en Zacatepec, recorridos en puntos considerados prioritarios y canales directos de comunicación para atender emergencias.

La participación de esas instituciones no despeja, por sí sola, las dudas sobre la ejecución. La información difundida no establece cuántos policías serán destinados a los acompañamientos, cuándo comenzará su operación regular ni con qué frecuencia se realizarán: anunciar vigilancia no equivale a demostrar que la protección funciona.

¿Qué protocolos regirán los acompañamientos y cómo podrán evaluarse sus resultados? El anuncio tampoco responde qué avances existen en la investigación del asesinato de Estanislao Hernández Lozano, una exigencia que no puede quedar desplazada por los compromisos de patrullaje.

La prueba del acuerdo estará en la protección efectiva de los conductores, la atención de emergencias y los resultados contra el robo de carga, no en el número de instituciones reunidas. Las autoridades deben explicar cómo se ejecutará lo pactado: la seguridad carretera no debería depender de que los transportistas bloqueen las vías para conseguir respuestas.

Agencia ANSIC.MX