Detienen en CDMX a operador clave del Cártel de Sinaloa vinculado a producción industrial de fentanilo

Detienen en CDMX a operador clave del Cártel de Sinaloa vinculado a producción industrial de fentanilo

La aprehensión de José Ángel Rivera Zazueta revela la conexión entre cadenas logísticas internacionales y laboratorios en México, cuestionando la narrativa oficial sobre la crisis del fentanilo.

La detención en la Ciudad de México de José Ángel Rivera Zazueta, conocido como “El Flaco”, operador logístico del Cártel de Sinaloa, destaca una contradicción relevante entre el discurso oficial y la realidad del narcotráfico en México. Entre 2019 y 2023, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmaba que no había producción de fentanilo ni ingreso de precursores químicos al país. Sin embargo, investigaciones internacionales muestran cómo Rivera Zazueta coordinaba la logística para transportar insumos sintéticos desde Asia a México, atravesando tres continentes. “El Flaco” desempeñaba una función clave en el suministro de precursores para los laboratorios industriales en el norte del país, asociados a las facciones de Ismael “El Mayo” Zambada y Los Chapitos. La operación se descubrió gracias a la colaboración entre la Guardia Costera de Taiwán y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, que mediante intercepciones y vigilancia marítima identificaron rutas desde puertos en China, pasando por Alaska, hasta ingresar los químicos principalmente por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas. Los precursores eran declarados fraudulentamente como productos comunes y transportados hacia el Triángulo Dorado, donde se fabrican millones de pastillas falsas diariamente, evidenciando la transformación del narcotráfico hacia drogas sintéticas. Los expedientes judiciales en Estados Unidos contienen grabaciones y pruebas de las negociaciones de precios por sustancias como N-fenetil-4-piperidona y ANPP, además de prácticas para evadir controles mediante empresas fachada y operaciones financieras complejas con bancos asiáticos y criptomonedas. La captura con fines de extradición refuerza que la Ciudad de México funciona como un nodo fundamental en la gestión del tráfico de precursores, desafiando la narrativa gubernamental que negaba la producción industrial nacional de fentanilo.