Hacienda proyecta deuda mexicana de alrededor del 55% para 2027

Disciplina prometida, deuda de alrededor del 55%

El ajuste descansa en una recaudación récord y menor apoyo a Pemex. Organismos y analistas cuestionan que alcance para estabilizar la deuda: ¿qué ocurrirá si fallan esas apuestas?

México.- El Paquete Económico 2027 proyecta un déficit amplio (RFSP) de 3.9 por ciento del PIB y una deuda que alcanzaría alrededor del 55 por ciento del producto, el nivel más alto desde 1990. Hacienda presenta el ajuste como una consolidación responsable, pero esa promesa enfrenta un cuestionamiento de fondo: ¿basta reducir el desequilibrio si el esfuerzo resulta insuficiente para estabilizar la deuda?

La Secretaría de Hacienda entregó el paquete al Congreso el 8 de septiembre, con una previsión de crecimiento de 1.5 a 2.5 por ciento. Su propuesta reduce el déficit desde el 5.8 por ciento de 2024 y plantea hacerlo sin nuevos impuestos generales ni gasolinazos, con aumentos reales en salud, educación y seguridad.

Esos compromisos no son menores: los programas sociales prioritarios absorberían el 2.6 por ciento del PIB para cerca de 43 millones de personas. El punto vulnerable está en las condiciones del ajuste: una recaudación tributaria récord de 15.9 por ciento del PIB y un menor apoyo a Pemex. ¿Qué margen habría si esos supuestos no se cumplen?

México Evalúa, el CIEP, Fitch, el IMCO y Coparmex coinciden en que el esfuerzo es insuficiente para estabilizar la deuda. El Fondo Monetario Internacional recomienda un déficit cercano al 2.5 por ciento; la propuesta queda 1.4 puntos por encima de esa referencia.

Analistas calculan una probabilidad cercana al 48 por ciento de que la deuda supere el 60 por ciento del PIB hacia 2030. Esa estimación es un escenario de riesgo, no un desenlace asegurado; aun así, obliga a examinar con rigor el optimismo del paquete.

La presión presupuestaria ya aparece en la distribución de los recursos: pensiones e intereses de la deuda representan alrededor de 10.3 por ciento del PIB, frente al 9.4 por ciento destinado al desarrollo de capital humano e infraestructura física. Ocho de cada diez pesos del presupuesto están comprometidos de antemano y el margen de maniobra cae a niveles 78 por ciento menores en términos reales que en 2018. La deuda por habitante se estima en torno a 162 mil pesos.

Reducir el déficit no equivale, por sí solo, a despejar el riesgo fiscal. Frente a los aumentos reales anunciados, la pregunta incómoda permanece: si fallan la recaudación o el crecimiento, ¿cómo se protegerán salud, educación, seguridad e infraestructura sin agravar el endeudamiento?

Agencia ANSIC.MX